El Día de los Enamorados es una de las fiestas más entrañables y que más sentimientos mueve.
Su origen se remonta al año 494 en el imperio romano por la Iglesia católica como contrapeso de las festividades paganas que se realizaban en esas fechas y la fiesta fue oficial en la Iglesia católica hasta que el papa Pablo IV dejó de celebrarlo y finalmente en 1969 durante el Concilio Vaticano II se eliminó la fiesta del calendario litúrgico.
Este hecho hizo que en España se dejará de celebrar, mientras que se consolidaba en otros países, extendiéndose a otras culturas incluso, hasta que en nuestro país volvimos a retomar su celebración.
A consecuencia de esto dicen las malas lenguas que es un invento de unos grandes almacenes, pero lo cierto es que se fue popularizando en Francia y Gran Bretaña, hasta implantarse en otras partes de Europa como Alemania e Italia.
Aparte de polémicas, para muchos de nosotros es una fiesta de lo más entrañable donde expresamos el afecto a nuestros seres más queridos en forma de regalo y en nuestra pastelería os ayudamos a encontrar ese detalle perfecto.
Regala ilusión…, regala sentimientos…